Tras la publicación de varias estadísticas sobre empleo cuyas señales podrían haber parecido contradictorias, creemos que sería útil hacer un balance de la situación. Nuestra lectura se centra en los indicadores que más de cerca sigue la Reserva Federal en la conducción de su política monetaria. Esencialmente, surgen tres mensajes:
- El mercado laboral está en equilibrio, una situación que puede describirse como "óptima". De hecho, la oferta de mano de obra solo supera ligeramente la demanda de 0,8 millones de personas (gráfico 1). En otras palabras, el mercado laboral ya no está bajo presión, pero tampoco presenta las características del subempleo.
- No hay señal de inflexión negativa. El indicador sintético de la Fed de San Francisco solo muestra 4 de 51 estados en una situación de deterioro (gráfico 2). Las tasas de desempleo en las comunidades negra e hispana se han recuperado, proporcionando tranquilidad a los segmentos más débiles del mercado laboral (gráfico 3). Las solicitudes iniciales semanales promedian 212.000 en cuatro semanas, un nivel cómodamente por debajo del umbral de 260.000 que creemos que es coherente con las pérdidas netas de empleo. También debe señalarse que, sin el aumento de la tasa de participación de 0,1 punto (hasta el 62,5%), la tasa de desempleo sería del 4,1% en lugar del 4,3%.
- El mercado laboral no es menos atípico. En primer lugar, es un mercado no rotativo, caracterizado por tasas simultáneamente bajas de contratación y despido (gráfico 4). En segundo lugar, la creación de empleo se concentra únicamente en los sectores de educación y salud (gráfico 5). Finalmente, la dinámica del empleo ha sido hasta ahora menos positiva que la de la inversión (gráfico 6). Sin embargo, es prematuro hablar de "crecimiento sin empleo" en la medida en que los indicadores más cíclicos, especialmente las carteras de pedidos en la industria (gráfico 7), están repuntando actualmente. Y también sería una exageración atribuir todos estos desarrollos atípicos a la IA, que según nuestras estimaciones explicaría solo alrededor del 20% de la dispersión de las tasas de desempleo por profesión en 2025.
En este contexto, seguimos creyendo que la situación en el mercado laboral no justifica nuevos recortes de tipos, incluso como medida de precaución ante posibles riesgos a la baja. Además, no se espera que sea un argumento a favor de una mayor flexibilización por parte de la Fed en los próximos meses. Con los signos de un repunte cíclico, los riesgos negativos para el empleo están desapareciendo. El futuro de los tipos de interés de referencia dependerá sobre todo del camino de la inflación y de la capacidad de la nueva gobernanza para asumir una arquitectura de política económica en la que la política monetaria "deba" acompañar al estímulo fiscal. Basándonos en nuestro escenario de desinflación vinculado al componente de "alquileres", mantenemos nuestro objetivo sobre los Fed Funds en el 3,25% a finales de 2026, con un recorte de 50 puntos básicos.

Fuente: Bloomberg – Cálculos : Groupama AM


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