Por lo tanto, no tenemos motivos para cambiar nuestro objetivo del 6% para los Fed Funds y todavía no prevemos un recorte de tipos el próximo año. En comparación con este escenario central, el riesgo va en aumento. Sobre todo, los mercados deben prepararse para considerar una aceleración de la deflación de los balances ("QT", quantitative tightening) que puede constituir un compromiso entre "hawkish" y "dovish".
Al final del FOMC, la Fed mantuvo sus condiciones monetarias sin cambios con un rango de 5,25%-5,50% sobre los Fed Funds. Sin embargo, el tono es unánimemente “hawkish“:

- En primer lugar, la Reserva Federal tiene una visión claramente más positiva sobre el crecimiento, ya que ha revisado significativamente al alza sus previsiones para 2024-2025, con un crecimiento ahora cercano al “potencial” del 1,8%. En rueda de prensa, J. Powell justificó la resiliencia de la economía estadounidense por la mejora de los balances de los hogares y las empresas, y por un probable aumento del tipo neutral (o tipo de equilibrio) que reduce el carácter restrictivo de la política monetaria. El banco central ha revisado significativamente a la baja sus previsiones sobre la tasa de desempleo, que ahora permanecería “pegado” a su estimación a largo plazo del 4%.
- A continuación, la Fed revisó a la baja su proyección de inflación subyacente para este año, pero revisó al alza la previsión de inflación PCE básica para 2025, del 2,2 al 2,3% (esto posiblemente corresponde al impacto retardado sobre los alquileres del reciente repunte de los precios inmobiliarios).
- Finalmente, la pausa no significa un giro/inflexión en el tipo de interés de referencia. Por lo tanto, una sólida mayoría todavía espera otro aumento del tipo de interés de referencia para finales de año. Además, la Reserva Federal ha revisado significativamente el marco para los recortes de tipos en 2024, lo que indica que el listón ahora está más alto antes de considerar una bajada de tipos.